martes, 26 de julio de 2011

Algunos presentes rotulados.


Se dice por ahí, que toda respuesta es válida, solo depende de lo complicado que sea el razonamiento que la sustente...

¿Sera que el dolor de hoy es parte de la felicidad de entonces, por lo tanto la felicidad de hoy es parte del dolor de mañana?

¿Por qué las salchichas vienen en paquetes de 6 y los panecillos en paquetes de 10?, en la vida las cosas no suelen venir como nos gustaría que viniesen, pero si nos conformamos con lo que tenemos al menos siempre tendremos un perrito caliente.

¿Puede la verdad ocultarse tras la literalidad?
Un religioso (que decía que nunca mentía) estaba sentado en el lado de un camino, descansando. En eso que pasó por allí un individuo al que por lo visto perseguían. Dicho individuo le indicó que cuando sus perseguidores preguntaran por él no dijera nada. El religioso decidió cambiar su posición y sentarse en el otro lado del camino. Cuando fue preguntado. Contestó que: “desde que estoy sentado en este lado no ha pasado nadie”…

Sostienen algunos que toda sustancia es veneno, solo depende de la dosis...

Érase una vez que Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Revoloteaba de acá para allá. A todos los efectos era una mariposa. Tan sólo era consciente de su felicidad como mariposa, sin darse cuenta que era Chuang Tzu. Pronto despertó y allí estaba; ciertamente él mismo de nuevo. Entonces no supo decir si en ese momento era un hombre que soñaba que era una mariposa, o bien si ahora era una mariposa que sueña que es un hombre. 

Dijo un sabio a una campesina: ¿Qué darías por saber lo que yo sé? Respondiendo esta: Daría más por saber lo que no sabes.

La razón es lo que mejor repartido está entre todas las personas: todos creemos tener la suficiente.

La libertad de expresión consiste en poder decir lo que nadie quiere oír.

No dejes nunca al que te ama por aquel que te gusta porque quizás ese que te gusta te dejara por aquel que ama.

La vida no se mide por las veces que respiro, sino por esos momentos en que te quita la respiración.

No todo lo que se puede contar, cuenta. Ni todo lo que cuenta, se puede contar. 

Probabilidades Teísta: “Si hemos arrojado una moneda al aire 100000 veces y ha salido siempre cara ¿Qué posibilidades hay de que en una nueva tirada vuelva a salir cara”?, pues el 49.999% ya que la diosa fortuna no tiene memoria.

Si hay algo en vez de nada tal vez sea porque la nada es inestable.

Locura: Es hacer una y otra vez la misma cosa, esperando que el resultado cambie.

El azar no es más que la medida de la ignorancia del hombre.

Inteligencia, cualidad intelectual que atribuimos a quienes están de acuerdo con nosotros.

Dicen que en la evolución ni siquiera hay que fallar para extinguirse, solo tener éxito con menos frecuencia.

Quizás deberíamos reconocer que podemos ser responsables de nuestros actos, pero no necesariamente de la percepción que otros tengan de ellos.

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Y las de un servidor…

Problema emergentista: la cualidad no siempre puede ser reducida a la cuantidad.

Te amaran por lo que eres para ellos, te odiaran por lo mismo, una vida siendo coherente puede no ser suficiente para que así te valoren...

Sosegaos, historiadores temerarios, ya que quizás él no lo dijo y si lo dijo quizás no lo entendimos y si lo entendimos quizás sea una tontería...

La belleza no está en lo apreciado, sino en quien sepa apreciarla...

El poder proviene de las necesidades ajenas...

Dicen que hasta el más tonto puede hacer preguntas que el más sabio no pueda responder... bueno, dependerá de lo que se acepte por respuesta coherente...

No creas todo lo que leas, ni leas solo en lo que creas...

Más aprendo, más dudas tengo...

Lamento que tu manera de amar, no es mi modo de ser amado...

¿Sera que sabio es aquel que elige el momento oportuno para ser inteligente?...

¿Que será más interesante, la persona que condiciona a una enfermedad o la enfermedad que condiciona a una persona?

Dicen algunos que lo que no te mata, te hace más fuerte; pero puede darse que lo que no te mate, te deje 10 años en coma cuatro y luego despiertes siendo solo una sombra de lo que fuiste...
Karen Ann Quinlan, que luego de ingerir una combinación de drogas con alcohol entró en un estado de coma profundo que duró diez años hasta que finalmente murió. {Extraído del libro: Más allá del fantasma en la máquina, Clavijo Arturo}

He vivido (tristezas y alegrías), ahora todo es diferente, probablemente sea porque no soy el mismo...

¿Los átomos existen como los representamos, o solo existen datos experimentales que son usados para construir modelos representativos los cuales describen ciertas medidas como entidades denominadas (átomos), pero que en forma alguna se deben asociar como necesariamente homogéneas con lo que producen estos datos experimentales (son solo representaciones eficientes)?

Será que nunca comprenderé a quienes afirmando desconocer lo absoluto, acto seguido te explican exactamente en donde radica un error.

No hay guerra que por bien no se tenga, ni hay paz que por mal no se sostenga.

¿Sera prudente recordar que toda virtud puede ser descripta como un defecto? 
Tranquilo – (Perezoso).
Sabe muy bien lo que desea – (Exigente).
Concreto – (Caprichoso)
Ordenado – (Obsesivo).
Cariñoso – (Siempre quiere sexo).
El matrimonio es encadenarse – (unión).
El matrimonio es el fin de nuestra forma de vida – (el comienzo de una nueva).
Etc.

No al aborto, hágalo por el otro...

Exactamente, ¿a cuantas palabras – monosílabas y dodecasílabas – en castellano, equivale una imagen?

Depende de lo que uses, lo que concluyes.

A las pruebas me remito, más de tu confianza necesito.


Si el consenso no implica estar en lo cierto, entonces ¿qué lo hará?

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1.   ¿Qué tan lejos está de ser norma, el ateísmo?
Según los datos de Gallup Internacional que estimaba a nivel mundial, en 2005:
66% de personas que se definen religiosas.
25% de personas que se definen como no religiosas
6% de personas que se definen ateos convencidos
3% del famoso No Sabe /No Contestan
Y dividido en zonas tendríamos:
América Latina: Religiosos 82% / Ateos 3%
Norte América: Religiosos 71% / Ateos 1%
África: Religiosos 91% / Ateos 1%
Oriente Medio: Religiosos 79% /Ateos 2%
Europa Este y Centro: Religiosos 65% / Ateos 4%
Europa Oeste: Religiosos 60% / Ateos 9%
Asia del Pacífico: Religiosos 50% / Ateos 12%
Los puntos que más resaltan son:
Hong Kong como el único país donde los ateos superan el 50% (54 %)
Israel donde se consideran religiosos solo el 33%, un 11% ateos y un ¡¡52% no religiosos!!
Países latinoamericanos que escapan al contexto de alta religiosidad continental: (Uruguay por ejemplo con un 54% frente a un 82% de Latino América).
Dividiendo por sexo, parece ser que las mujeres son el proporción mas religiosas que los hombres (71% a 61%), y la diferencia crece cuando hablamos de ateísmo, ya que el 28% de los hombres dicen serlo, y solo el 7% de las mujeres.
En cuanto a las edades, parece que la proporción de ateos decrece con la edad:
8% para menores de 30.
4% para mayores de 65.
De acuerdo a la educación el nivel de religiosidad parece subir con personas con bajo nivel de educación, y caer para aquellos con un nivel más alto:
76% para quienes tienen como mucho solo un nivel básico de educación.
62 o 64% para quienes concurrieron a una escuela secundaria o universidad.
Lo contrario sucede con los no religiosos, de 18% a un 27% y los ateos que suben de un 3% a un 7%
Respecto a la religiosidad según ingreso económico, el panorama es similar. La religiosidad aumenta en las clases bajas (70%) y disminuye en las altas (62%). Los no religiosos en cambio aumentan con el nivel adquisitivo de un 22% a un 28%, y los ateos de un 5% a un 8%.
Una nota en la revista Neo hace un resumen de las ramas de la ciencia donde el ateísmo es más popular en las tres ramas con más ateos, se ubican:
Biólogos con un 65%,
Físicos con 79%
85% los matemáticos.
El artículo también hace mención a un estudio más ambicioso en el que se intenta encontrar alguna relación entre el nivel de religiosidad en el mundo científico, incluso dividiendo a los científicos ordinarios de los de “elite”.
En el año 1914 el científico James Leuba se propuso verificar la hipótesis de que mayor instrucción, menor creencia religiosa para lo que realizó una encuesta en el mundo científico estadounidense. En 1997, Edward J. Larson y Larry Witham repitieron el estudio para ver qué cambios hubo en más de 80 años. Un resumen de los resultados es el que sigue:
Entre los científicos “normales” el nivel de creencia descendió del 41,8% en 1914 al 39,3% en 1997. A cambio la increencia subió de un 41,5 a un 45,3%.
La caída más abrupta se observa entre los científicos de “elite”. La creencia baja de un 27,7% a un 7,0%.
El agnosticismo también baja de un 43,7% a un 15,3%.
La increencia sube de un 25,4% a un 76,7%.

2.   ¿Y en Argentina, qué dicen que pasa al respecto?
El sociólogo Fortunato Mallimaci afirmó que “el fenómeno religioso sigue ocupando un lugar destacado en la vida social y cultural de la sociedad argentina”, al revelar que "9 de cada 10 personas cree en Dios", aunque la mayoría se relaciona "por su cuenta" y no a través de las instituciones religiosas.
Durante la exposición sobre “Las creencias y religiones en la Argentina”, en la mega muestra Tecnópolis que se realiza en la localidad bonaerense de Villa Martelli, el experto explicó que, según una encuesta, "el 93,6% de las mujeres y el 88,3% de los hombres" dijo creer en dios.
El sondeo, denominado “Religión y estructura social en la Argentina del Siglo XXI”, que se realizó en 2008 también reveló que "tienen creencias el 96,7% de los mayores de 65 años, contra el 85,1% de los jóvenes de entre 18 y 29 años”.
Ante la atención de grandes y chicos, Mallimaci explicó que la pregunta que se le hizo a los encuestados para llegar a esa conclusión fue: ¿cómo se relaciona usted con dios?.
“El 61,1% dijo hacerlo por su propia cuenta, el 23,1% a través de alguna iglesia, el 4%, a través de una grupo o comunidad, el 11% restante dijo no tener relación con dios y el 0,5% no contestó (NS/NC). Ante esta situación, Mallimaci sostuvo que “estamos frente a complejos procesos de desinstitucionalización religiosa y de individuación de las creencias”.
Si bien el 95,7% de los que no tienen estudios afirmó creer en dios, en la otra punta de la escala, los universitarios, dijeron también tener creencias en un 84,5%, a diferencia de lo que comúnmente se piensa”, señaló el investigador.
 Otro dato revelador de la encuesta fue saber que “hay un pluralismo y una diversidad manifiesta en el campo religioso ya que un 76,5% de los encuestados dijo ser católico, el 9% evangelista y el 11%, indiferente.
La región del NOA, según la investigación, es la más católica (91,7%), mientras que las provincias del sur argentino son las más evangelistas (21,6%), y el área metropolitana, las más indiferentes (18%). “Las creencias tienen mucha importancia en todo lo que uno hace, ve o decide hacer.
En cómo actúan las personas, en qué tipo de actividad realizan, más allá de la participación activa en alguna religión”, explicó. Además, agregó que hay una relación entre creencia y pertenencia, pero diferenció ambos conceptos: “no es lo mismo tener una creencia que pertenecer a una religión”, aclaró.
“En Estados Unidos, la relación entre creencia y pertenencia es grande. Ser blanco y protestante lo ubica a uno en un lugar de pertenencia.
En cambio, en países de Latinoamérica, con su fuerte identidad hispana y católica, hay mucha diferencia entre creencia y pertenencia”, concluyó. El experto explicó que “hay muchas maneras de hacer ciencia", al señalar que “hay un grupo de científicos, a quienes nos interesa mucho estudiar a las personas”.
Sin embargo, el investigador aclaró que “no es fácil descubrir por qué las personas hacen lo que hacen, sienten lo que sienten, o creen lo que creen”.


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lunes, 25 de julio de 2011

Confía en mí y no te preocupes.


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¿Te lo digo yo, que se dé…? (pedagogía aparte)
La mayoría de los que afirman saber de ciencia, sentencian: “La ley de gravitación universal es un hecho”. Bien, y ¿eso qué significa? Posiblemente para muchos un “hecho científico”, algo así como: “una observación verificada sistemática y repetidamente, por lo cual; a fines prácticos se toma como (cierta)”. Claro que, intuyo que el término “cierto” no será entendido en su acepción: “conocido como verdadero, seguro, indubitable”; sino en su carácter pragmático. Aunque para ser algo más preciso he encontrado definiciones de “ley científica” y de “teoría científica” que podrían confundirnos (bueno, confundirme), un poco.
De cualquier forma, quiero creer que los científicos y/o sabedores de ciencia, no nos piden aceptar que: “la ciencia trata de verdades”. ¿O desechamos eso de: la ciencia, trata de cómo se comportan entidades abstractas que crea y usa para representar sucesos físicos (modelos) – cuidando, hasta cierto grado, su consistencia interna y de alguna forma, excluyéndose, de alguna forma, de cualquier disonancia o sesgo cognitivo – y no de lo que esas cosas son?
Aunque uhm, me pregunto: cuantos llegado a este punto exclamaran “Bah, pura dialéctica”.
Bueno esperanzado en que estas dudas sean infundadas, resta solo esperar entender la autorizada afirmación sobre: lo que es ciencia.
Nota: asumiré que, alguien podría argumentar – y en particular, en el ámbito científico –: solo aquellos poseedores de específicos certificados y un específico equipamiento de laboratorio, podrán emitir emitir opiniones/afirmaciones sobre dichos temas y los que, a entender del emisor, estén suficientemente relacionados. Como si, toda discrepancia, se remitiese indefectiblemente a: cuantos dígitos resultan significativos de un específico dato científico (resultado experimental), resolver solitaria y manualmente ecuaciones diferenciales e integrales múltiples (preferiblemente complejas), o a cuestiones por el estilo. Ni que hablar, de la necesaria incapacidad de tergiversar, su infalibilidad experimental e interpretativaen ocasiones multidisciplinaria – así como la inexistencia de discrepancias entre las filas, de esos afortunados dechados de virtudes.

Algunos conceptos, quizás interesantes: (claro que, vagamente citados)
Ciencia:
La ciencia es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados…

Paradigma:
El conjunto de modelos que es reconocido (por la mayoría, por los principales referentes (autoridades), y en última instancia: por quien lo toma como argumento válido), sobre cierta disciplina, en nuestro particular: científica…

Cambio de paradigma: (según Kuhn)
Se encuentran limitaciones en la teoría científica reinante (paradigma), si es posible se crean modelos ad-hoc que las resuelvan; pero esto puede ser el caldo de cultivo para que un cambio de paradigma germine y quizás desencadene en una nueva teoría científica que incluya esos ad-hoc de forma generalizada y de pronto... tenemos el nacimiento (en general problemático –resistido–), de un nuevo paradigma. Sí, es una versión muy simplicista, coincido; pero…

Teoría científica:
Una teoría científica es un conjunto de conceptos, incluyendo abstracciones de fenómenos observables y propiedades cuantificables, junto con reglas (“leyes científicas”) que expresan las relaciones entre las observaciones de dichos conceptos…
Desde Popper, básicamente una teoría científica debe poder ser falsable; y además claro reproducible. Simplificando, válida hasta que se encuentren datos experimentales que la refuten (aunque no siempre es tan drástico el abandono de una teoría).
Incluso se llega a sacrificar el “sentido común” (mismo que en el resto de circunstancia es apelado como tamiz para diferenciar lo que es ciencia de lo que no es), en aras de la eficacia predictiva.

Ley científica:
Una ley científica es una proposición científica que afirma una relación constante entre dos o más variables o factores, cada uno de las cuales representa (al menos parcial e indirectamente) una propiedad de sistemas concretos. Se define también como una regla y norma constante e invariable de las cosas, nacida de la causa primera o de las cualidades y condiciones de las mismas. Por lo general, se expresa matemáticamente.
§  Dicen que el físico-matemático Henri Poincaré la definió como:
Un vínculo constante entre un antecedente y un consecuente, entre el estado actual del mundo y su estado inmediatamente posterior.
§  ¿Hablando de omnisciencia total {no tan redundante para específicos tiquismiquis – alias: filósofos trasnochados –} de específicos científicos? ¿O será, de la omnisciencia total de un específico sistema lógico?
§ 
Sintéticamente hablando:
Bueno, eso creo. La regularidad de una “teoría científica”, no está asegurada (válido hasta que...), en cambio una “ley científica”, parece tener dicha regularidad asegurada (ojo, por definición).

La virtud expresada como defecto:
1)   No se abandona algo por algún error u omisión:
El modelo estándar es capaz de describir todas las partículas que conocemos. Absolutamente todas. Sin embargo, resulta que la estructura de una teoría gauge no permite que unas partículas concretas (las W y Z) tengan masa.

La dificultad esencial de esta teoría es que los bosones del estado inicial simétrico debían ser de masa nula (la masa nula de los bosones de interacción origina una fuerza a gran distancia), mientras que se necesitan bosones intermedios (partículas que originan la fuerza) muy masivos para justificar la interacción débil (corto alcance). El mecanismo de Higgs, permite resolver esa dificultad, mediante la ruptura espontánea de simetría hace masivos los bosones W y Z (interacción débil) y mantiene nula la masa del fotón (interacción electromagnética).

Pero nosotros hemos visto esas partículas en laboratorios, y resulta que sabemos que sí tienen. Vaya, con lo contentos que estábamos, la masa nos la vuelve a liar gorda.
Normalmente, si una teoría describe mal la realidad, el método científico nos dice que debemos tirarla a la basura, es hora de intentar con otra nueva. Y, en el fondo, eso es lo que hacemos. Pero como el modelo estándar funciona bien en el resto de experimentos, la nueva teoría que probamos es de hecho una versión modificada del modelo estándar.
Y esa modificación recibe el nombre de partícula de Higgs. No voy a entrar en detalles, pero básicamente resulta que si existe esa nueva partícula, entonces las partículas problemáticas sí pueden tener masa, y todo encaja perfectamente cómo debe.
Explicado así, parece que sea una nueva chapuza para que todo cuadre. Y lo es, que esperabais. Pero si el Higgs ha tenido tanta aceptación, es porque, además de la masa de las partículas, ha permitido predecir algunas relaciones entre parámetros que no conocíamos. Es decir, experimentalmente funciona.
Eso sí, no hemos sido capaces de ver el maldito bosón por ningún lado. Y eso que estamos buscando mucho. Dependiendo de cómo sea, es posible que el gran colisionador de hadrones (LHC) de Ginebra lo encuentre pronto.
Y si resulta que no existe, tampoco pasaría gran cosa. Desde entonces se ha trabajado en métodos alternativos; los físicos estamos bien armados tanto para el día en que se encuentre, como para el día en que se confirme su no existencia. Seguramente, los medios de comunicación se lo tomarán peor.
En fin, amigos. Os dije que el concepto de masa tenía tela. Se empezó a usar sin entenderlo muy bien. Costó dos siglos arreglarlo del todo… O eso creíamos, porque nos tuvimos que inventar el Higgs para mantener lo que ya sabíamos. Y por si fuera poco, todo el mundo lo sigue confundiendo con el peso.
§  http://www.xatakaciencia.com/fisica/que-es-la-masa-y-ii
2)   ¿Qué sostuvo, como paradigma científico, a la mecánica newtoniana desde 1859 hasta 1915?
Si tomamos al pie de la letra la doctrina falsacionista (ingenua) – si bien, fue publicada en 1934: La lógica de la investigación científica (en alemán) –, deberíamos concluir que: la mecánica newtoniana quedó falsada ya a mediados del siglo XIX por el comportamiento anómalo de la órbita de Mercurio.
Para un popperiano estricto, la idea de dejar a un lado ciertas dificultades, como la de la órbita de Mercurio, con la esperanza de que sólo sean temporales no es más que una estrategia ilegítima tendente a eludir la falsación. Los astrónomos, empezando por Le Verrier en 1859, observaron que la órbita de Mercurio es ligeramente distinta de la que predice la mecánica newtoniana: la desviación corresponde a una precesión del perihelio (punto de la órbita más cercano al Sol) de Mercurio de unos 43 segundos de arco por siglo (se trata de un ángulo extremadamente pequeño: un segundo de arco equivale a 1/3600 de grado y un círculo está dividido en 360 grados). Para explicar este comportamiento anómalo – también se encontró otro en la órbita de Urano – en el contexto de la mecánica Newtonianaválida para masas relativamente pequeñas o distancias relativamente grandes, respecto del centro de masa del sistema (nota: recordemos también, que la Ley de gravitación universal de Newton, se restringe exclusivamente a cuerpos masivos) – se postularon distintas hipótesis: por ejemplo, suponiendo la existencia de un nuevo planeta intra-mercurianoVulcano (inobservado debido a que su brillo seria opacado por el del Sol debido a su cercanía a éste) –, algo perfectamente natural, habida cuenta del éxito de este enfoque en el descubrimiento de Neptuno. No obstante, todos los intentos realizados para detectarlo, fracasaron y, al final, en 1915, la anomalía se explicó como una consecuencia de la teoría de la relatividad general de Einstein.
§   Imposturas Intelectuales pág. 78 (junto a precisiones mías)
3)   Autoridad tardíamente irreconocible:
Uno de los mayores empeños de la psicología experimental es localizar, describir y analizar los aspectos comunes de la experiencia humana; aquellas características del pensamiento que son independientes de la cultura de cada cual. Los rasgos comunes a todos los seres humanos estarían por debajo de los comportamientos y formas de pensar de todas las personas, y se convertirían así en valiosísimas herramientas para entender la condición humana. Durante decenios los psicólogos experimentales han desarrollado métodos de análisis cada vez más sofisticados y objetivos (medición de actividad de áreas cerebrales en relación con tareas mentales, por ejemplo) para conseguir este objetivo. Pero hay un pequeño problema que puede estar dando al traste con cualquier avance en este sentido; tal y como se hacen estas investigaciones sabemos que están afectadas de sesgo de confirmación. La psicología que estamos estudiando no es la del ser humano, sino la del estudiante universitario de psicología estadounidense.

Los estudios de psicología experimental utilizan sistemáticamente como conejillos de indias a estudiantes universitarios del campus donde se realizan, muy frecuentemente de la misma facultad. Debido al liderazgo de las universidades estadounidenses en éste (y muchos otros) campos de investigación la abrumadora mayoría de los analizados son de este país; nada menos que el 68% de los sujetos experimentales en una muestra de centenares de publicaciones aparecidas en revistas líderes en psicología experimental. Si incluimos el resto de los países que se suelen considerar colectivamente como 'Occidente', el 96% de los analizados proceden de allí. Y de ese 68% de estadounidenses nada menos que el 67% eran estudiantes universitarios de psicología; el 45,56% del total.

Esto supone que en efecto, todo lo que sabemos proviene de miembros de una cultura dominante y culturas cercanas, por lo que extrapolar al conjunto de la experiencia humana es erróneo. Pero la cosa empeora si lo pensamos un poco más, porque típicamente los estudios los llevan a cabo... estudiantes de doctorado, dirigidos por psicólogos. Es decir, que quienes hacen el estudio y quienes participan como sujetos experimentales son básicamente la misma gente: miembros de las mismas castas socioeconómicas dentro de las mismas culturas. De modo natural los experimentadores y los experimentados tienen numerosas experiencias en común, lo que provoca el sesgo de confirmación. Y sabemos con certeza que cuando se comparan este tipo de poblaciones (occidentales, de países democráticos, relativamente ricos y bien educados) con poblaciones diferentes (del Tercer Mundo, pobres, bajo nivel educativo, viviendo en países autoritarios o caóticos) surgen grandes diferencias en elementos clave.

No sólo quien vive fuera de Occidente tiene juicios morales y conocimientos muy distintos de quienes vivimos aquí, sino que aparecen diferencias en áreas como el razonamiento, las ideas de equidad, la cooperación o la heredabilidad del cociente intelectual. Pero, increíblemente, también en procesos básicos de la percepción como son el razonamiento espacial o el análisis visual. Gentes que vienen de distintas culturas no sólo actúan de modo diferente sobre el mundo; literalmente ven el mundo de forma distinta. Y el hecho de que las investigaciones psicológicas se concentren en un pequeño subsector de la Humanidad nos proporciona una visión limitada y muy parcial de lo que realmente es el ser humano. No conocemos la psicología humana, sino la de los estudiantes de psicología estadounidenses.

4)   Solo otra resistencia al cambio:
El resultado del experimento de Michelson y Morley está claramente en contradicción con el modelo de ondas electromagnéticas que viajan a través de un éter, y debería haber hecho que el modelo del éter fuera abandonado. Pero el objetivo de Michelson había sido medir la velocidad de la luz con respecto al éter, pero no demostrar o refutar la hipótesis del éter, y lo que halló no le condujo a concluir que el éter no existiera. Ningún otro investigador llegó, tampoco, a dicha conclusión. De hecho, el célebre físico sir William Thomson (lord Kelvin) afirmó, en 1884, que “el éter luminífero es la única sustancia de la cual estamos seguros en dinámica. Una sola cosa tenemos por cierta: la realidad y la sustancialidad del éter luminífero”.
! ¿Cómo se podía creer en el éter a pesar de los resultados adversos del experimento de Michelson y Morley? Tal como hemos dicho que a menudo ocurre, la gente intentó salvar el modelo mediante adiciones artificiosas y ad hoc. Algunos postularon que la Tierra arrastraba consigo el éter, de manera que en realidad no nos movemos con respecto a él. El físico holandés Hendrick Antoon Lorentz y el físico irlandés Francis FitzGerald sugirieron que en un sistema de referencia que se moviera con respecto al éter, y probablemente por algún efecto mecánico aún desconocido, los relojes retrasarían y las distancias se encogerían, de modo que siempre se mediría que la luz tiene la misma velocidad. Los esfuerzos para salvaguardar el concepto del éter continuaron durante casi treinta años, hasta un notable artículo de un joven y desconocido empleado de la oficina de patentes de Berna, Albert Einstein.
! Einstein tenía veintiséis años en 1905, cuando publicó su artículo “Zur Electrodynamik bewegter Korper” (“Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento“), En él hizo la sencilla hipótesis de que las leyes de la física, y en particular la velocidad de la luz en el vacío, deberían parecer las mismas a todos los observadores que se movieran con movimiento uniforme. Pero esta idea exige una revolución en nuestros conceptos de espacio y tiempo. Para ver por qué es así, imaginemos que dos sucesos ocurren en el mismo lugar pero en instantes diferentes, en un avión de reacción. Para un observador en el avión, habrá una distancia nula entre esos sucesos, pero para un observador en el suelo los dos sucesos estarán separados por la distancia que el avión ha recorrido durante el intervalo entre ambos. Ello demuestra que dos observadores que se están desplazando uno respecto al otro discreparán en la distancia entre dos sucesos.
§  Traducción: El gran diseño, pág. 39

5)   ¿Efecto halo, análisis científico o personalidad demasiado apodíctica?
Dr. Goswami:
Profesor de física en la Universidad de Oregon Instituto de Ciencia Teórica de más de 30 años, (ahora retirado) Dr. Goswami es un revolucionario en un número creciente de científicos renegados que en los últimos años se han aventurado en el dominio de lo espiritual en un intento de interpretar los resultados aparentemente inexplicables de sus experimentos... y para validar sus intuiciones sobre la existencia de una dimensión espiritual de la vida.

Dr. X:
Datos del perfil (público):
Intereses: ...
Ocupación: ...
Relación con la Física: ...
Nivel en física: Doctorando en Física.

Origen de la controversia: (aunque no creo que se agote tan solo en esto)
Dr. Goswami:
Se ha comprobado experimentalmente que, cuando los objetos cuánticos se vinculan adecuadamente, se influyen mutuamente de forma no-local, es decir, sin la mediación de señales a través del espacio y sin utilizar un tiempo finito. Así, los objetos cuánticos vinculados deben de estar interconectados en unos dominios que trascienden el espacio y el tiempo. No-localidad implica trascendencia, de donde se sigue que todas las ondas cuánticas de posibilidad residen en unos dominios que trascienden el espacio y el tiempo; los denominaremos «dominios de la potencia trascendente» (potencia en el sentido de potencialidad), por utilizar el término de Aristóteles que adoptara Werner Heisenberg.

Dr. X:
Este individuo (refiriéndose al Dr. Goswami), no tiene credibilidad en el campo de la física y no dice más que tonterías. Bien porque no ha "llegado a nada" en el campo de la física, bien porque ya sufre demencia senil, bien porque busca fama y dinero, ... no sé por qué, pero lo que escribe son un puñado de tonterías sin base científica alguna, mezclando física con intuiciones de tipo espiritual-religioso, que es la "salida" que tienen los frustrados, los tontos y los cobardes cuando no encuentran una explicación plausible a los fenómenos físicos o cuando la misma experimentación refuta sus teorías. Vamos, lo que transcribes aquí (refiriéndose al que posteo el extracto controvertido), de este Amit Goswani son tonterías sin validez alguna. Como todo lo que hace este individuo.

Extra: cuanto más pienso en los aspectos físicos de la teoría de Schrödinger, más repulsiva me parece, en otras palabras: es una mierda. (Heisenberg, carta a Pauli el 8 de junio de 1926).

6)   Respetabilidad consecuencia de la autoridad, ¿y viceversa?: (Discrepancia teórico-experimental)
Se supone que las reacciones nucleares que alimentan la energía solar emiten grandes cantidades de las partículas subatómicas llamadas neutrinos. Combinando las teorías actuales de la estructura del Sol, de la física nuclear y de la física de las partículas elementales, es posible obtener predicciones cuantitativas del flujo y de la distribución de energía de los neutrinos solares. A partir de los años sesenta, los físicos experimentales, siguiendo la labor precursora de Raymond Davis, han estado intentando detectar los neutrinos solares y medir su flujo. Lo cierto es que las partículas sí se han detectado, pero el flujo apenas llega a un tercio de la previsión teórica. Los físicos especializados en partículas elementales y los astrofísicos están intentando determinar si la desviación se debe a un error experimental o teórico y, en este último caso, si el error proviene de los modelos de partículas elementales o de los modelos solares.
Así pues, es razonable esperar que, en el curso de los próximos años, la acumulación de diversos datos, tomados en su conjunto, indique con exactitud la solución correcta. Sin embargo, son posibles otros desenlaces, por lo menos en principio: la controversia se podría extinguir a causa del interés cada vez menor por este asunto, o porque, finalmente, el problema se considerara demasiado difícil de resolver. Es evidente que, a este nivel, influyen sin lugar a dudas los factores sociológicos (aunque sólo fuera debido a las limitaciones presupuestarias de la investigación).
Sin embargo, nosotros que no nos ocupamos profesionalmente del problema de los neutrinos solares, ignoramos por completo cuál es el número de estas partículas que el Sol emite. Quizá pudiéramos hacernos una idea aproximada de ello analizando la literatura científica acerca del tema o, en su defecto, examinando los aspectos sociológicos del problema: por ejemplo, la respetabilidad científica de los investigadores involucrados en la controversia.
No hay duda de que, en la práctica, y a falta de algo mejor, esto es lo que hacen los científicos que no trabajan directamente en el campo en cuestión.
§  Imposturas Intelectuales pág. 107

7)   [ Resistencia a la Relatividad Especial y General ]



8)   Confía en mí, que se lo que publico.
(Actualización 09/05/2014): Nora Bär
Los científicos que el 18 de marzo anunciaron haber detectado ondas gravitacionales, " los ecos del Big Bang ", la evidencia de que el universo pasó por un período de rápida inflación menos de un segundo después de la explosión inicial, se apuraron a festejar. Equipos independientes (uno de ellos, el del argentino Matías Zaldarriaga, que trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en los Estados Unidos) descubrieron que habían subestimado el "ruido" que introduce en las mediciones el polvo interestelar. Aunque todavía resta confirmarlo con nuevas observaciones, los especialistas ya no creen en el hallazgo.
"Parece que la gente del Bicep 2 [así se llama el experimento] cometió un error", dice Zaldarriaga, que ya dio una conferencia para explicar los hallazgos en Caltech y otra en la Universidad de Stanford, donde trabajan varios de los integrantes del equipo de investigadores.
Éste es sólo un ejemplo de un fenómeno que incomoda a los científicos: las retractaciones (retirar publicaciones por errores, falsedad o manipulación de datos) están creciendo y se producen cada vez en plazos más breves. Trabajos que llegaron a las tapas de los diarios en todo el mundo debieron ser corregidos o retirados por contener fallas graves, descubiertas por otros científicos.
Hace apenas unos días, Haruko Obokata, del Centro Riken, de Kobe, Japón, aceptó retractarse de uno de los dos controvertidos trabajos en los que afirmaba haber creado un nuevo tipo de células madre con sólo sumergir células adultas en un medio ácido durante 30 minutos. Los estudios, considerados un hito, se publicaron en Nature en enero, pero fueron atacados casi inmediatamente cuando otros científicos comprobaron que contenían imágenes manipuladas y duplicadas.
En otro paper ampliamente difundido el año pasado, investigadores de la Universidad de Oregon afirmaron haber conseguido la "figurita difícil" que se disputaban varios grupos al crear células madre específicas del paciente reprogramando óvulos hasta un estadio embrionario. Errores en cuatro datos y la acusación de que el trabajo había sido aprobado tras sólo unos días de referato, hicieron sospechar que podía tratarse de un fraude, pero este año los hallazgos finalmente pudieron reproducirse.
El primer artículo retractado por plagio se publicó en 1979. Para algunos, la multiplicación de retractaciones que se registró desde entonces es signo de una mayor exigencia de transparencia de la propia comunidad científica. Pero hay quienes dicen que lo que finalmente se da a conocer es sólo la punta del iceberg. En un artículo publicado en Nature, Richard van Noorden calcula que en la última década el número de retractaciones se multiplicó por 10, mientras el de publicaciones creció 44%. La mitad de las retractaciones se deberían a conductas fraudulentas.
Una revisión ya clásica de Daniele Fanelli en Plos One afirma que entre el 1 y el 2% de los científicos admite haber inventado o modificado datos por lo menos una vez, pero más del 30% dijo conocer a alguien que había incurrido en este modus operandi.
Hoy, la visión del científico como un ser impoluto está dejando paso a la de un personaje movido por intereses y emociones tan humanas como las del resto de los mortales.
En agosto de 2010, el periodista científico Ivan Oransky fundó con Adam Marcus el blog Retraction Watch para traer a primer plano estos casos. "Habíamos cubierto retractaciones durante años y nos dimos cuenta de que detrás de cada una había una historia que merecía ser contada", dice Oransky, desde Nueva York.
Aunque al principio creyeron que iban a publicar un post de vez en cuando, hoy están produciendo dos por día. "Creemos que la ciencia debe corregirse a sí misma -explica Oransky, director editorial de MedPage y profesor de la Universidad de Nueva York-. Si la ciencia no habla de sus faltas, lo harán sus enemigos. La verdad siempre aparece, y si simplemente ocultamos los errores y las fallas, no tendremos credibilidad."
Oransky cuenta que constantemente les dicen [a él y a Marcus] que no hagan tanto hincapié en las faltas. "Pero están equivocados -subraya-. Dicen «ok, hay errores, pero barrámoslos debajo de la alfombra». Sin embargo, no se puede seguir asegurando que los problemas no existen..."
"Creo que es un signo de los tiempos -opina Pedro Bekinschtein, investigador del Instituto de Biología Celular y Neurociencias de la Facultad de Medicina de la UBA-. Seguramente ocurría antes, pero es probable que ahora suceda con más frecuencia porque hay más científicos, y también más probabilidad de que alguien mienta o fabrique datos. Pero hay una razón de fondo que excede el simple ego de los investigadores o la intención de ser «el primero». Hay muchísima presión, sobre todo en los países desarrollados, por publicar en lo que se conoce como revistas de «alto impacto». Muchas veces es el mismo jefe de grupo el que traslada la presión a los posdocs o doctorandos, y algunos fabrican datos para congraciarse con él."
Para Alberto Kornblihtt, multipremiado investigador del Conicet, "La mentira tiene patas cortas. Si algo es cierto, debe poder ser reproducido por otros experimentadores. Cuando esto no ocurre, primero se abre la puerta a la sospecha y, luego, al escándalo. ¿Qué lleva a un investigador a cometer fraude? Afán desmedido de fama, reconocimiento de sus pares y la sociedad, viajes, mayores subsidios y dinero. También contribuyen la presión institucional o gubernamental, el mesianismo, el temor al fracaso. Pero paradójicamente, los mismos motivos que promueven el fraude ayudan a prevenirlo. Quien quiera alcanzar y mantener la fama, será mejor que se comporte honestamente, porque corre el riesgo de perderlo todo."
Pablo Argibay, director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano, cree que hoy se combinan fortísimos intereses económicos. "Apenas un investigador tiene algo patentable entre manos, se acercan inversores de riesgo que aportan millones, pero quieren salir rápido del «riesgo» -dice-. Los grupos quieren publicar rápido para conseguir más recursos y para lucrar en algunos casos. A veces hablás con investigadores que tienen una especie de «alucinación» intelectual. Ven resultados donde sólo hay humo."
Para Bekinschtein, dado que el sistema "publish or perish" (publica o perece) seguirá existiendo, quizá las ciencias biomédicas deberían adoptar un sistema de repositorios de datos "crudos", abierto a toda la comunidad científica. "Así, sería mucho más difícil que una manipulación estadística o una falsificación de datos pase desapercibida", destaca.
Acerca del Bicep 2, Zaldarriaga comenta: "Después de que se presentaron los resultados, hubo peleas en blogs, rumores de todo tipo, ataques personales, idas y venidas en Twitter. Los distintos grupos «actuaron» un poco para los medios. Nunca hubiera creído que iba a ver eso en la cosmología, algo tan distante de la vida cotidiana...".
Todo indica que en lugar de ofrecer evidencias de la inflación planteada por Guth y Linde (que en septiembre recibirán en Oslo el premio Kavli, de un millón de dólares, por sus aportes) los científicos de Harvard podrían haber detectado sólo polvo interestelar. "Parece que todas las estimaciones están mal", afirma Zaldarriaga. Pero enseguida agrega: "Sin embargo, hay algo positivo en todo esto: publicar es más fácil y no es una garantía, pero cuando algo se da a conocer, hay un referato público más estricto. Son muchos más los que te están mirando".

Historias en las que confluyen desde errores leves hasta invención de datos
Clonación de células:
El 15 de mayo de 2013, los diarios publicaron que científicos estadounidenses habían logrado extraer células madre humanas de óvulos clonados con la misma técnica que produjo a la oveja Dolly. El estudio, dirigido por Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Oregon, en los Estados Unidos, fue publicado en la revista Cell y duramente criticado por haber sido aceptado tras un proceso de referato inusualmente breve. Sólo pudo ser reproducido un año más tarde

Células madres en 30 minutos:
El 28 del mes pasado, Haruko Obokata, del Centro Riken de Biología del Desarrollo, en Kobe, Japón, aceptó retractarse de uno de los dos controvertidos trabajos que había publicado en Nature y en los que afirmaba haber logrado crear células madre pluripotentes sumergiendo células adultas en un medio ácido.

Ondas gravitatorias:
Una colaboración internacional se apuró a anunciar en marzo (antes de publicarlo) que había tenido éxito en su intento de detectar ondas gravitacionales utilizando un radiotelescopio ubicado en el Polo Sur llamado Bicep2. Se lo consideró uno de los hallazgos más importantes del siglo, pero pocas semanas más tarde los físicos encontraron errores en el trabajo. Sugieren que lo que detectaron puede no haber sido más que polvo interestelar.

Clonación:
En marzo de 2004, Hwang y su equipo anunciaron que por primera vez habían clonado un embrión humano. En diciembre de 2005 se comprobó que dos estudios de clonación con células madre publicados en Science se habían basado en datos falsificados y tuvo que renunciar.

Neurociencia:
Una investigación interna de su universidad comprobó que fabricó y falsificó datos. Varios de sus papers, en revistas como Science y Nature, aseguraban que los primates poseen habilidades cognitivas similares a las de los humanos. Lo obligaron a renunciar a su puesto de profesor en 2011.

Psicología:
Era una estrella académica y autor de varios estudios impactantes sobre comportamiento humano. Fue obligado a renunciar como decano de su facultad en 2011, después de que se descubriera que había fraguado 55 trabajos.

(Actualización 09/05/2014): Diego Golombek
Retractar (del latín, retractus, retroceder, negar). Los artículos científicos son en cierta forma la carta de identidad de los investigadores: el resultado de su trabajo, el objeto de su evaluación, su camino a la promoción o al olvido.
No cabe duda de su importancia y, como consecuencia, de la presión que tienen los científicos por someter sus investigaciones al juicio de sus pares hasta llegar al ansiado paper en la revista soñada. Es cierto que a veces esta presión puede llevar a apuros, adelantos, experimentos sin el control adecuado que hace que después el mismo grupo u otros puedan descubrir un error, un método mal aplicado, una estadística equivocada.
Cuando esto sucede, la moral y las buenas costumbres indican que se debe informar y publicar el error (y circula la broma de que la publicación de una errata es excelente, ya que agrega una publicación más al currículum).
El problema grave, gravísimo, es cuando no se trata de errores, sino de falsedades, truchadas, datos fabricados o plagiados. Los ejemplos que llegan a la prensa son siempre horribles y revelan las bajezas de sus perpetradores. Cuando esto se descubre, el trabajo se retracta y la ciencia sufre. Insisto: esto es terrible -máxime cuando se trata de trabajos que tienen que ver con la salud humana-, pero debemos decir que, mal que mal, es muy infrecuente: los científicos, en general, no mienten, no inventan datos, no copian resultados, repiten pacientemente experimentos hasta estar seguros de lo que publican. Insisto: las generales de la ley son, mayoritariamente, los buenos científicos.
Es cierto, también, que los papers son literatura de convencimiento: los datos son los datos, y no hay con qué darles, pero con esos mismos números se pueden contar diferentes historias, elegir qué y cómo narrar, el orden de los factores, la estética de una figura o una tabla, la cita que corrobora y no la que pone en peligro nuestra argumentación.
En definitiva: que la ciencia es ciencia, pero tiene la característica de que la hacen unos seres muy curiosos llamados científicos que, en el fondo, no dejan de ser profundamente humanos.
10)   Experimento de David L. Rosenhan: (psicólogo e investigado)
Publicación: Sobre estar cuerdo en lugares dementes (en la revista Science en 1973).
Este estudio, examinó los efectos del etiquetado de los pacientes en los hospitales psiquiátricos a finales de 1960. El experimento de Rosenhan, exploró la validez de los diagnósticos psiquiátricos en varias instituciones de salud mental de todo los Estados Unidos.
Rosenhan, reclutó a siete personas sin antecedentes o indicios de enfermedad mental. Cada uno, fingió tener alucinaciones auditivas para lograr ser admitidos en doce hospitales psiquiátricos diferentes, de cinco estados diferentes en los Estados Unidos. Rosenhan, los llamó "pseudopacientes" (tres mujeres y cinco hombres fueron admitidos, incluído él mismo) y los instruyó sobre cómo fingir alucinaciones. Luego, se les dio la orden de actuar normalmente durante todo el estudio.
Sorprendentemente, todos los pseudopacientes fueron ingresados ​​en las instituciones mentales, y el personal determinó que cada paciente tenía una enfermedad mental. El estudio mostró los efectos deshumanizantes de ser admitido en una institución mental.
El personal hablaba abiertamente acerca de pacientes sin importarles que ellos estuvieran cerca. Actuaban como si no estuvieran allí. Registraban sus pertenencias personales sin motivo aparente, y se etiquetaban muchos de sus comportamientos normales como indicadores anormales. De hecho, ninguno de los empleados sospechó que los pseudopacientes eran impostores debido a la fuerza que la etiqueta de enfermedad mental imponía sobre los participantes del estudio. Los pseudopacientes activa y abiertamente escribían muchas notas sobre sus experiencias en el estudio y nunca hubo sospechas por parte del personal. Por ejemplo, una enfermera se dio cuenta que un pseudopaciente tomaba notas y afirmó que su conducta de "escritura patológica" era problemática.
Al inicio del estudio de Rosenhan, a los pseudopacientes se les dio el objetivo de conseguir salir del hospital. A pesar de que estaban bien y actuaron normalmente en el hospital después de la admisión, los pseudopacientes fueron retenidos y etiquetados como enfermos mentales. Algunos fueron diagnosticados principalmente con esquizofrenia y a otros con enfermedad maníaco depresiva. Los participantes pasaron muchas semanas e incluso meses en el hospital. En última instancia, con el fin de obtener la liberación, fueron forzados a admitir que tenían una enfermedad mental y que se comprometían a tomar medicamentos antipsicóticos.
Tras la publicación del estudio, uno de los hospitales se sintió tan ofendido que el personal desafió a Rosenhan a enviar pseudopacientes de nuevo para que pudieran refutar el estudio identificando, esta vez, a los impostores. Rosenhan estuvo de acuerdo y en las próximas semanas, de 195 nuevos pacientes ingresados ​​en el hospital, el personal identificó a cuarenta y uno como impostores y sospechó de cuarenta y dos. De especial interés aquí es que Rosenhan, de hecho, no envió a nadie a ese hospital. El estudio concluye así: "Es evidente que en las clínicas psiquiátricas no es posible distinguir las personas cuerdas de los enfermos mentales..." Esto expone los efectos del etiquetado psicológico y la deshumanización en las profesiones de la salud mental.
Nota: las críticas al proceder y conclusiones de Rosenhan, parecen reducirse a poco ético e inducir al falso diagnóstico. Ahora, el que, según el experimento de Rosenhan, no se supo distinguir entre falsos patrones y patrones verdaderos, constituye ya una primera alarma sobre la clínica de la psiquiatría (al menos, de USA en los 60). Pero que, el diagnostico se sostuviera (incluso quizás empeorará o se complejizará {errónea interpretación de patrones de conductas (sesgos cognitivos de los terapeutas)}), a pesar de tener, los pseudopacientes, la orden de comportarse normalmente (manifestar patrones normales de conductas, disimiles con sus erróneos diagnósticos). Se me presenta, a lo menos, como un claro indicio de un pobre seguimiento del paciente. Que incluso, podría ser razón suficiente de: la pérdida de su licencia, tener que retornar los estudios de su disciplina o replantearse si clínicamente la psiquiatría funcionaba como una ciencia.
Y. Apelar, a que estos sucesos se dieron en una etapa lejana de la psiquiatría, y que, en forma alguna, podrían repetirse en nuestra época. Se me presenta, a lo menos, como problemático – es decir: debería establecerse mediante experimentación científica, que tales sucesos (falsos diagnósticos y peor seguimiento), son estadísticamente irrelevantes y de alguna forma éticamente tolerables, en la actualidad –.

PD: si, solo lo científicamente probado, deberá aceptarse como no-ilusorio. Entonces, ¿solo aquellos, con una probabilidad igual o superior al 99.99% en el resultado de sus respectivos test genéticos de paternidad, deberán considerarse como: no-ilusorios progenitores?

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Lo implícito, a veces explícito: (lo sé, damos pena)
De doble rasero, nada. Ergo, nada de sesgos confirmativos. ¿Disonancias cognitivas?, ni hablar. Ni que decir, una dinámica de grupo.
§  Sintéticamente:
Confía en mí, que sé de lo que hablo. Perdón, que sé lo que demuestro.

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